Nuestra Cultura

08.27.10

Calidad de vida en la práctica

por Yael Barcesat, Calidad de vida, 25.08.2010

SALUD Y ALIMENTACIÓN

Apenas comienzan a insinuarse una vocación, una relación, una forma de pensar, un hábito, inmediatamente son asociados a una forma de comunicarlos y compartirlos con el mundo que nos rodea. Así adquieren características que muchas veces les son ajenas, ya que se busca reducir lo particular a lo general, y hacer encajar lo individual en lo colectivo.

Aquella sensación indescriptible que desencadenó la lectura de una novela pierde algo de su identidad al ser evocada ante a un interlocutor cualquiera, con el cual siempre se busca el nacimiento de la complicidad o de la controversia. Se adapta la descripción a los fines de la charla, y muchas veces la sensación original es olvidada por la etiqueta del discurso, que la inmovilizó como a una mariposa capturada en pleno vuelo.

Eso no sería tan grave si no produjera de manera análoga una confusión en quien está vivenciando esa sensación de primera mano. Como si al rotular eso que era abstracto, uno mismo demandara explicaciones de aquello que era inexplicable.

Cuando se aplica un rótulo, se confunde la realidad llena de riqueza de los vínculos, las actividades, las sensaciones, y se los simplifica en algo esquemático que no contempla una cantidad de sutilezas.

Cuando nos referimos al Método DeRose solemos definirlo como un método de calidad de vida, sólo que es mucho más que eso: es una cultura. Según el propio DeRose: yo prefiero llamarla Nuestra Cultura o Nuestro Sistema, Nuestra Filosofía, evitando ponerle un rótulo. ¿Por qué? Porque en cuanto la gente pone un rótulo, endurece la cosa.

Una de las confusiones que surgen al rotular es considerar al Método DeRose como algo que se aprende en el ámbito de la escuela y queda reducido a aquel momento, a aquella práctica puntual, cuando en realidad el lugar donde el conocimiento se asimila es sólo la sala de ensayo de la orquesta, y la vida cotidiana, el escenario en el cual todos los instrumentistas ponen en práctica lo que antes estudiaron.

Cada semana, la instructora de Método DeRose Yael Barcesat comparte con los lectores de TuVerde pensamientos para poner en práctica y lograr una mejor calidad de vida. Como es costumbre, los invitamos a compartir pensamientos sobre estos textos abajo.

Reciprocidad

08.19.10

por Yael Barcesat, Calidad de vida, 18.08.2010

SALUD Y ALIMENTACIÓN

Hay una reciprocidad natural en los seres humanos. Sería raro no sentirse “en deuda” con alguien que nos haya hecho un favor, que nos haya alivianado un peso o allanado el camino para conseguir un objetivo cualquiera. Ese sentimiento de retribución pendiente puede desencadenar diferentes reacciones, desde la huida culposa hasta el pacto de lealtad a ultranza.

Lo raro es que, habiendo constatado tantas veces la existencia de ese mecanismo del ser humano que impulsa a igualar los dos miembros de la ecuación, a devolver con la misma moneda, pocas veces se utiliza conscientemente con fines prácticos. Si dar genera un deseo de retribuir en el destinatario, entonces la generosidad no es más que hacer circular una energía que no se pierde, sino que vuelve en forma renovada, de una manera o de otra.

No obstante, dar de manera desinteresada es algo poco visto, poco ejercitado, que genera siempre desconfianza, tanto en el que dio –la duda de ser algún día retribuido- como en el que recibió -que cree adivinar una especulación solapada en el desprendimiento voluntario del otro-. Por eso el acto sencillo y poderoso de dar se reviste de complejidad y pierde la inocencia entusiasta que lo caracteriza.

Están las cosas mensurables, que se agotan con el tiempo, y las inmensurables, cuyo fin no se distingue con facilidad. ¿Se agotarán las reservas de cariño por compartirlo, o de inteligencia por hacer uso de ella para ilustrar a otros? ¿Se extinguirá la memoria a fuerza de recordar en voz alta para los que quieran escuchar? ¿O el buen humor a fuerza de contagiar a los que no tienen tanto? Las respuestas parecen tan obvias como que el sol no se apaga por ofrecer su luz y calidez a la Tierra, y lo hace simplemente porque es su naturaleza.

Cada semana, la instructora de Método DeRose Yael Barcesat comparte con los lectores de TuVerde pensamientos para poner en práctica y lograr una mejor calidad de vida. Como es costumbre, los invitamos a compartir pensamientos sobre estos textos abajo.

Ediciones anteriores de Calidad de vida en práctica:
Un mar de saber
Administración de las emociones
Más sobre el espacio vital

Un mar de saber

08.11.10

por Yael Barcesat, Calidad de vida, 11.08.2010

SALUD Y ALIMENTACIÓN

Fernando Pessoa se preguntaba de dónde venían las palabras que escribía su pluma, quién era el que escribía a través de él, en un intento por encontrar la fuente de conocimiento de la cual emanaban las ideas que, no pocas veces, lo sorprendían por su lucidez una vez volcadas al papel.

En el silencio de la percepción, con los sentidos puestos en el microcosmos interno, las ideas tienden a surgir con una originalidad que nos toma desprevenidos. Al invertir el flujo de los contenidos, dejando de absorber y pasando a irradiar, ese conocimiento individual sale a la superficie, se vuelve consciente, e incluso da lugar a un aprendizaje diferente del acostumbrado: el autoconocimiento.

En la experiencia cotidiana siempre se cuenta con una información que es el punto de partida, a esa base eventualmente se le agrega otra información y eso nos conduce a una conclusión lógica. DeRose ilustra ese mecanismo de comprensión con la siguiente ecuación: 2+2=4. Cuando el saber no proviene de nuestra experiencia del mundo sino de una vivencia intuicional, la ecuación varía: no hay una base previa, a eso no se le agrega nada y el resultado es infinito, lo cual se representa con la ecuación 0+0=∞.

Para dar lugar a que aflore ese conocimiento intuitivo, no basado en la lógica, la memoria ni las asociaciones, es necesario cerrar por un momento las puertas de la percepción y sumergirse en las aguas profundas del silencio, lejos de los estímulos externos. Lo más asombroso es que es posible desarrollar la capacidad de abstraerse de la superficie y ponerse en contacto con la profundidad de ese océano de conocimiento, aun en una situación social.

Al principio esos flashes nos asaltan inesperadamente, sin que tengamos ningún control sobre el fenómeno. Si hay una voluntad aplicada a bucear en forma consciente en lo que normalmente no es consciente, se logra acceder a esa fuente de saber de manera voluntaria. Todo es cuestión de entrenamiento.

Cada semana, la instructora de Método DeRose Yael Barcesat comparte con los lectores de TuVerde pensamientos para poner en práctica y lograr una mejor calidad de vida. Como es costumbre, los invitamos a compartir pensamientos sobre estos textos abajo.

Equilibrio

08.11.10

By Alex Falke

“Man on Wire” es una película de un famoso funámbulo francés llamado Philip Petit. Viéndola me asombró sobre todo una cosa: la capacidad de concentración de Petit cuando se subía a la cuerda floja.

Y es que el equlibrio está muy ligado a la concentración. En el caso de alguien que camina en una cuerda floja a415 metros de altura es simple entenderlo: o se concentra o se cae. Nosotros mismos lo podemos comprobar; los días que estamos dispersos tenemos más tendencia a perder el equlibrio, mientras que lo contrario pasa si uno se encuentra concentrado.

Cuando contamos con un mínimo apoyo, en equilibrio, la técnica requiere de toda nuestra atención para permanecer. El equilibrio interno se refleja exteriormente y una dispersión en los pensamientos generará inestabilidad física.

Concentración es la clave entonces para la estabilidad. Tanto en una técnica física como en la práctica de meditación. Haciendo una técnica de equilibrio, lo mejor es comenzar por concentrarse en una parte del cuerpo o utilizar alguna técnica de concentración más avanzada, sin pensar, ni analizar, ni mentalizar.
Por eso, cuanto más entrenemos la concentración, mejor nos irá en las técnicas de equilibrio y al mismo tiempo, entrenando el equilibrio mejoraremos nuestra concentración.

Charla sobre Administración del Estrés y Calidad de Vida

08.04.10

Disertación a nombre de Edgardo Caramella, presidente de la Federación Método DeRose Buenos Aires.

Curso Prof. Vanessa de Holanda

08.04.10

Administración de las Emociones

08.04.10

por Yael Barcesat, Calidad de vida, 04.08.2010

SALUD Y ALIMENTACIÓN

El grito, Munch. Imagen: radio.capital

Una vez presencié la organización de un desfile de modas, y me llamó la atención la conducta del director general: el señor se paseaba por el predio brindando orientación y atendiendo múltiples consultas de sus allegados. Sólo que todo eso era compartido con los presentes (unas doscientas personas entre modelos y técnicos) por medio de un micrófono corbatero que captaba cada palabra proferida y difundido por los poderosos parlantes que alcanzaban a toda la comitiva.

Su recurso era amplificar el volumen de la voz para disminuir la temperatura de las emociones. Es sabido que los eventos que involucran grandes cantidades de personas coreografiando una secuencia de tareas de manera sincronizada, constituyen un desafío de administración del stress para todos los participantes, pero especialmente para quien está en la dirección general.

La técnica consiste en hacer pública la reacción a las preguntas y a los problemas planteados, para usar el propio entorno como moderador, de manera positiva. La conciencia del cuidado de la imagen personal se hace más patente en un contexto social, con varias personas evaluando nuestro comportamiento ante determinado interlocutor. Eso puede constituir una excelente herramienta de reeducación para los que tienen las emociones a flor de piel y dificultades para lidiar con su canalización.

Más allá de emplear el sistema usado por el organizador del desfile, es buena la idea de preguntarse, al mantener una conversación con otra persona, si el tono de voz, las palabras usadas y los modales serían aptos para ser escuchados por múltiples oyentes con el mismo nivel de intimidad que el que está ante nosotros.

El campo de observación es vasto, y va desde prescindir hablar de la vida de otras personas hasta evitar elevar el volumen de la voz, cuando eso connota el deseo de superar el volumen de voz del otro.

Cada semana, la instructora de Método DeRose Yael Barcesat comparte con los lectores de TuVerde pensamientos para poner en práctica y lograr una mejor calidad de vida. Como es costumbre, los invitamos a compartir pensamientos sobre estos textos abajo.

Ediciones anteriores de Calidad de vida en práctica:
Más sobre el espacio vital
Espacio vital
De cómo la exposición genera la aptitud

VII DeRose Festival de Buenos Aires

07.27.10

Este festival tiene la intención de difundir el Método DeRose, una propuesta cultural que tiene como meta el autoconocimiento, fomentando un estilo de vida basado en la calidad de vida y el desarrollo de todas las capacidades inherentes al ser humano. Para ello, se enaltecen los hábitos de vida saludables, una alimentación más biológica, un entrenamiento corporal inteligente y un fuerte ideal de vida: participar activamente para construir un mundo mejor.

Administración del Estrés y Calidad de Vida

07.27.10

Calidad de vida en práctica: Espacio vital

07.21.10

Muchas veces este término se emplea para referirse al contorno que rodea a una persona y dentro del cual los demás son considerados intrusos, excepto por algunas concesiones especiales que se hacen con la pareja u otros seres a los que se otorga la gracia de la proximidad corporal. En general, cuanto más refinada es la persona, más amplio el espacio vacío que precisa a su alrededor para sentirse a gusto. De todas formas, esto varía de una cultura a otra.

Expandir el espacio vital, no en el sentido de alejarse del entorno sino, por el contrario, de tener conciencia de lo que está más allá de nuestro limitado contexto, constituye una capacidad poco común, que permite a quien la desarrolla ampliar también su campo de percepciones, por lo tanto, su conciencia.

Llevar la atención al borde del mundo personal es ensanchar los confines de ese universo e incluir en él a los seres que transitan por fuera. Podría pensarse que uno se dispersa al retirar la atención de su propio orbe; no obstante, el resultado es el opuesto: prestar atención, cuidar lo aparentemente ajeno, tiene como resultado un aprendizaje valioso, el de la generosidad.

Esa virtud tiende a exacerbarse en quienes adquieren el hábito de prestar atención a lo que ocurre más allá de su pequeño círculo. Por otro lado, la habilidad de lidiar con mayor cantidad de información proveniente del entorno tiene el efecto de minimizar la inquietud ante las dificultades personales. Los obstáculos se vuelven relativos, ya que su naturaleza cambia según el ángulo desde el cual se los observe; como las rocas, que pueden usarse como armas o como los cimientos de un hogar.

Ese aprendizaje sólo se obtiene de la experiencia de observarse desde afuera, de apreciar el mundo interno con otros ojos, con la mirada fresca de quien consigue transitar por el borde, y no quedarse siempre en el centro.

Fuente: http://www.tuverde.com/2010/07/calidad-de-vida-en-practica-espacio-vital